domingo, 16 de diciembre de 2012

No muy tarde



Quisiera poder hacerlo. Poner un pie tras otro sin preguntas, ágil, apenas tocar la tierra, camuflarme en la circunstancia y dar tres saltos mortales hacia atrás.
Hay veces que me descubro haciendo guiños en el espejo y el reflejo se me clava en los ojos como una mala broma.

Quisiera también llegar al silencio de lo más sórdido y perderme en el rincón más fétido para hablar hasta que vomite puras esdrújulas.

sábado, 4 de agosto de 2012

- Para no perder la costumbre- dijo una






- Ya, ya... que hable la lunática- se escuchó una voz desenfadada desde el fondo del insomnio.

Llegan  a la ventana y se quedan ahí quietas, como si me conocieran. Una, dos, tres, cuatro, cinco.. trece... diecinueve... Luciérnagas etéreas, impalpables. De vez en cuando una revolotea y da una vuelta por el árbol, las otras brincotean en la cornisa y hacen ruidos de campanas, ¡tin! salta una, ¡tin tin tin!... chocan entre sí. Hay una diferente, la noté desde que llegó a posarse como si no le importara mi presencia, está distraída y brilla como ninguna, "es su sonrisa" pensé. No, no la sonrisa de la luciérnaga-recuerdo-de-luna. ¿La de él?... sí, la de él.

martes, 10 de julio de 2012

[Crac]



Sentir degollada la voluntad.
Bajar el volumen de los ecos.
Aparecerse de repente en el único límite del mundo. Intentar ver hacia abajo y saber que ya no hay abajo, ni arriba... que no hay lugares.
Meter la mano en un pozo y sentir que me toco la espalda.
Arrancar uno a uno los recuerdos que nunca tuve.
Encontrarme de súbito con mis propias huellas. Pisarlas. Hundirlas. Pisarlas. Hundirlas.
Hablar como todos los demonios: lengüeteando al aire.

sábado, 9 de junio de 2012

"Anda mi vida naciendo de muerte en muerte" Eduardo Galeano.

Des-pedida
Des-perdida

Des-encuentro

Des-medida
Des-tapada

Los días se me va en (h)olas y adioses.
Me voy acostumbrando cada vez más a ver el movimiento de los pasos de quien llega como un baile sin tiempo, sin caducidad.
Las coincidencias se me aparecen como cohetes de fiesta: estuvieron sucediendo.


martes, 5 de junio de 2012


Este rincón pretende ser uno de tantos lugares para almacenar tiliches (o recuerdos). Está siendo producto de una cosquilla nocturna, de esas que no cesan hasta que encuentras el silencio siempre tan prudente para atenderla con calma, para rascarte sin sueño, sin prisa, sin cautela: a-tus-an-chas [en este caso a mis delgadas].

Que se queden AQUÍ, en el hoyo negro de la red,  las letras, las imágenes, los alientos, las bromas ligeras, como damitas precoces. El rastro no importa, al final siempre puede eliminarse con algún "desactivar"... eso sí importa.

Cejas arqueadas, brazos cruzados, hombros encogidos y ¡¡que ruede la bola!!... como la noche, como la luna de la noche que gira sobre cada cabeza viviente.

Que vuele la rueda...









                                                             Una mujer desnuda en la arena. Antonio Berni.