Este rincón pretende ser uno de tantos lugares para almacenar tiliches (o recuerdos). Está siendo producto de una cosquilla nocturna, de esas que no cesan hasta que encuentras el silencio siempre tan prudente para atenderla con calma, para rascarte sin sueño, sin prisa, sin cautela: a-tus-an-chas [en este caso a mis delgadas].
Que se queden AQUÍ, en el hoyo negro de la red, las letras, las imágenes, los alientos, las bromas ligeras, como damitas precoces. El rastro no importa, al final siempre puede eliminarse con algún "desactivar"... eso sí importa.
Que vuele la rueda...
Una mujer desnuda en la arena. Antonio Berni.
Una mujer desnuda en la arena. Antonio Berni.

Que las cosquillas nocturnas se reproduzcan como pequeñas abejas, que llenen el panal de miel y que nunca se pierdan en este enorme llano de palabras :) Te quiero
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