miércoles, 31 de mayo de 2017

La Tuna de mi nopal

Se me aparece en sueños, me pide que la siga, atraviesa una brecha de tierra anaranjada, como su lomo. Dudo... hay espinas, ríos caudalosos, animales con ojos amarillos y rojos por el humo, con dientes afilados y lenguas que escupen insultos. Voltea hacia mí sus dos ojillos cafés encerrados en un halo de miel, las orejas las agacha y todo el miedo se me va. 
Despierto en un cuarto de locos, en una jaula blanca que encierra las ganas de estar con ella. No sé cómo llegué aquí, creo que me trajeron a golpes la decepción y la desconfianza. Sé que fueron ellas por las manchas moradas que tengo por todo el cuerpo, no se van y han pasado meses, años. 
Patas: una, dos, tres, cuatro... bigotes: dos, cuatro, seis, más... la dibujo tal y como la soñé. 

Quiero ser tortuga, perro, gatoperro libertario, paloma de mil alas, quimera que vive en sueños. Quiero cerrar la puerta y saber que nunca más tendré que abrirla. Quiero hoy, sólo por hoy, por un momento, volver al balcón azul y verte la cabeza reposada en la mejorana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario